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HONDA XL 700V TRANSALP: SIN TERMINO MEDIO

MotoTT nº 016

ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos  Gonzalo De Martorell  Fotos  César Rojo,  Montesa-honda 

1. Honda XL 700V Transalp2. Más información3. Ficha técnica4. Valoración

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A la nuestra Trasalp o se la detestará o se la amará. Honda ha dado un giro tan radical al consepto estético de su trail más exitosa que no permite más opciones qye esas a sus incondicionales. Si ante elo modelo bebía directamente de las líneas dakarianas, ahora rompe esa tradición y se urbaniza casi por completo. Sin embargo, la Trasalp no ha olvidado su orígenes y sigue siendo una moto más que razonable para circular por las pistas...

El primer modelo de Transalp salió al mercado hace, nada más y nada menos, veinte años, en 1987. Nació en plena euforia dakariana, cuando el gusto por los grandes depósitos y las estéticas aventureras se imponían en el mundo del trail. Y quizás por esa misma razón -la excesiva influencia de los africano- al principio quedó a la sombra de su hermana Africa Twin, a la que el mercado español de los 80 veía como una dakariana más “auténtica”. Realmente ambas llevaban los mismos genes pero el caso es que, por una cosa u otra. los primeros pasos en nuestro mercado de la Transalp -no así en otros, donde se convirtió en un éxito inmediato- fueron vacilantes. La situación duró poco porque el boca a boca comenzó a hacer su trabajo muy deprisa y la Transalp se convirtió, en un par de temporadas, en un éxito absoluto. Su facilidad de uso, comodidad, economía, robustez y polivalencia hicieron de ella un pequeño mito entre las trail. Hasta la aparición de la XL 700 V, la antigua Transalp había aguantado dos décadas en las tiendas con apenas un par de restylings y la verdad es que siempre se había vendido más o menos bien y siempre había mostrado una sorprendente capacidad para estar por encima de las modas. Pero esa longevidad planteaba también un reto y un inconveniente para Honda: el de su renovación. En Honda eran perfectamente conscientes que no podían defraudar a la legión de transalperos pero también que debían adaptar la moto a los nuevos tiempos, gustos y circunstancias. Ante el reto, la marca ha optado por una solución arriesgada: romper estéticamente con lo anterior y ofrecer una Transalp que pueda competir con las trail más urbanitas, sobre todo con esas BMW F650 y 800 bicilíndricas que están ya llamando a la puerta.

¿AÚN ES UNA TRAIL?
Hay que ser justos: tampoco podemos exigirle a la Transalp lo que no le exigimos a las demás. Y lo cierto es que todo el trail ha derivado ya desde hace “muuuuchos” años hacia el asfalto. En ese sentido la XL 700V no es una excepción y está al 70-30 pero el aligeramiento de pesos y de fibras le ha devuelto buena parte de su esplendor como moto para circular por pistas. Esta es una revista de TT, así que no vamos a pretender decir que la Transalp es como una enduro pero -y justamente por eso la traemos a estas paginas- sorprende lo bien que, con un poco de maña, es capaz de desenvolverse por una pista. Con un poco de maña, quitándose los complejos y el miedo a rayar la preciosa pintura dorada... que en esto sí que la nueva es más refinada que la antigua. Por lo tanto, primera sorpresa en la nueva Transalp: dentro de su condición sigue siendo una moto a la que no da reparo alguno mancharse de barro siempre y cuando le pongamos unas gomas trail de verdad... porque las mixtas que vienen de serie son más de asfalto que los slicks de Valentino Rossi. Esta evolución hacia la ligereza la ha hecho también aún más asequible a todo tipo de usuarios. La moto -y esto es lo importante- mantiene, cuando no aumenta, toda su polivalencia y comodidad. Por ejemplo, el nuevo depósito de gasolina tiene menor capacidad que el de la versión precedente (de 19 a 17,5 litros) pero el consumo mejorado por la inyección electrónica realmente aumenta su autonomía. De todos modos, aunque la imagen se ha modernizado radicalmente, en el interior de la renovada XL700V encontraremos muchos elementos de la anterior, convenientemente puestos al día, por supuesto. El bicilíndrico de 700 cc es el mismo propulsor empleado en la actual Deauville que, en su momento, fue también una evolución del motor primigenio del modelo que debutó en 1987 con una cilindrada de 583 cc. Un V-Twin a 52º que ha recibido pocas modificaciones importantes durante su larga vida de servicio, a excepción de su aumento a 647cm³ en 2000 que reforzó su par a medio régimen. Pero para dar vida a la Transalp ha recibido notables mejoras como nuevos cilindros con 2 mm más de diámetro (desde 79 a 81 mm), lo que aumenta su cilindrada total en 33cc, pasando de 647 a 680. Una culata de cuatro válvulas -el anterior era de tres- y, por supuesto, la anhelada inyección electrónica que disminuye el consumo un 7% y le permite superar con creces la normativa Euro-3. El escape también se ha rediseñado por completo, y ahora es de doble salida y monta un catalizador por debajo del basculante.

MÁS VERSATIL
Donde Honda no ha querido experimentos es en la parte ciclo. El bastidor -de sección rectangular con el motor como elemento autoportante- y la suspensión -que incluye la misma horquilla delantera de 41 mm- se mantienen sin cambios respecto al modelo anterior con la idea de mantener la cómoda posición erguida y el mismo comportamiento. Eso sí, el asfalto se impone y, para esta nueva generación, se equipa una rueda delantera de 19” y un nuevo neumático trasero radial más ancho. La distancia entre ejes es ahora 10mm más larga para mejorar un poco la estabilidad a alta velocidad. Por último, en los frenos, encontramos la posibilidad de sistema combinado y ABS, una opción que le sienta realmente muy bien dada la ligereza del conjunto... Honda montó una presentación realmente divertida en el mismo escenario en que fue presentada hace 20 años la primera Transalp: desde el glamouroso Mónaco hasta el Col de La Bonette, la carretera de montaña más alta de Europa a 2715 metros de altura... con permiso de la granadina subida al Pico Veleta que le gana por bastante ya que está a 3.398. Pero los franceses, que ya se sabe que son muy suyos, dicen que la española no vale porque no atreviesa el valle y no es una verdadera carretera... en fin...
(Por cierto, la longitud y latitud de La Bonette es justamente lo que significan los números que decoran la carrocería de la moto). El caso es -con récord o sin el- el paisaje otoñal que nos brindaron los Alpes fue, simplemente, indescriptible. Una sinfonía de tonos marrones combinados con verdes inacabables, azules infinitos... y el negro del asfalto dibujando cientos de curvas de todo tipo, radio y condición. ¡Un sueño para cualquier motero... y un duro examen para cualquier parte ciclo y motor que se precie! De entrada la moto es más bajita que la anterior. En realidad no lo es mucho más pero el asiento si es notablemente más estrecho, por lo que se llega al suelo sin problemas. También el manillar se ha estrechado un poquito y quizás es menos “todoterrenero” pero mantiene una posición natural y nada forzada de los brazos. En realidad, ergonómicamente, todo en la Transalp es natural y nada forzado. Todo es suave de accionar y apretar y todo está en el sitio justo en que ha de estar. Las vibraciones son inexistentes... y llama la atención el detalle -en realidad no ergonómico pero destacable en usos y costumbres moteros- de un sonido mucho más ronco y contundente que el anterior. No tengo inconveniente en afirmar que, en este sentido el de la comodidad- lo tiene todo para convertirse en un verdadero referente de confort entre las de su clase, en la que el nivel ya es de por sí alto. Mis riñones pueden dar fe que recorrimos el grupo de prensa española cerca de 300 kilómetros de curvas de montaña de un tirón y llegamos al campamento base de destino frescos como una rosa.

POTENCIA JUSTA
Aprobada con matrícula de honor la asignatura de la comodidad, queda por examinar la de las prestaciones. Y ahí ya estamos en una asignatura cuya nota final acabará dependiendo de los gustos de cada uno. La Transalp rinde 60 CV que, sobre el papel, no son una cifra de espanto para un bicilíndrico de casi 700 cc. Pero con igual sinceridad hay que reconocer también que todos y cada uno de estos caballitos se aprovechan tan, tan bien que al final de la jornada el motor había disipado todas nuestras dudas. Sin salir de los regímenes medios con la Transalp se puede ir al fin del mundo a un ritmo más que alegre, una estabilidad digna de una naked y un consumo de mechero. A regímenes altos, el V-Twin de la Transalp simplemente desfallece... pero es que no necesita un régimen alto para nada porque entre las 2.000 y las 6.000 vueltas puede enfrentarse a cualquier cosa. Honda ha tenido muy claro que los usuarios de la Transalp valoran más el confort -repitamos, sobresaliente- y la versatilidad, que la potencia. Y, por otra parte, la experiencia tras subir durante horas las reviradas curvas de La Bonette demostraron que los 60 CV aliados a la ligereza del conjunto son más que suficientes para que no falte motor en ningún momento. Sin contradecir lo anterior, personalmente creo que 10 CV -¡solamente 10 más!le sentarían de cine a la XL700V pero probablemente dejaría de tener ese carácter amable, asumible y adecuado para todo tipo de usuarios que la hace encantadora y se convertiría en una moto diferente. La gracia de la Transalp radica en que mientras la conduces puedes tener la absoluta certeza de que la moto nunca te superará. Y tampoco la competencia le saca mucho más, la verdad... La frenada es otro punto en el que la nueva Transalp ha subido claramente un peldaño. Más que por su potencia sobre la que no hay nada que objetar y está dentro de lo correcto pero tampoco se muestra excepcional- los frenos son una delicia de dosificabilidad. Cualquier mínima caricia sobre la leva del freno se transmite de inmediato con suavidad a la rueda. Incluso se puede frenar en plena inclinación sin que aparezcan meneos o flaneos... lo cual dice mucho de la parte ciclo pero también de la dulzura con que intervienen los frenos. No hay espacios muertos ni reacciones bruscas al apretar la leva. De nuevo se ve muy claro que en Honda han primado la facilidad de conducción a los mordientes deportivos. El sistema de frenada combinada y el ABS son muy poco intrusivos. A los puristas seguirá sin gustarles pero a una moto todo suavidad como esta le sienta muy bien sobre todo para sacarnos de un apuro en caso de emergencia. Estamos, en resumen, ante una moto polivalente de verdad, divertida de verdad... y Transalp de verdad. Honda ha hecho un esfuerzo importante por colocarla, además, a un precio muy similar que el modelo anterior -7.999 euros la versión base y 8.640 la versión ABS- lo cual es un verdadero reto teniendo en cuenta la tecnología que monta una y otra. Un reto que, en parte se ha solventado gracias a otro factor que hace aún más atractiva la Transalp: está hecha en casa. Homnda ha encargado a la factoría Montesa-Honda de Santa Perpetua la fabricación de la XL700V para todo el mundo.Una buena muestra del alto nivel de la industria ubicada en España, una buena noticia respecto a los puestos de trabajo de la casa... y toda una garantía de disponibilidad de recambios y accesorios.

PRINCIPALES NOVEDADES
Parte ciclo
Frenos ABS en opción
Depósito de menor capacidad
Rueda delantera de 19”
Motor
Inyección electrónica
Cubicaje aumentado a 680 cc
Culata de cuatro válvulas



AMPLÍSIMA GAMA DE ACCESORIOS
Honda suministrará una amplia gama de accesorios opcionales para la Transalp, diseñados para aumentar sus posibilidades de uso y sub versatilidad. La lista de accesorios incluye, entre otros: Un top box de 45 litros. Un juego de maletas de 29 litros de capacidad. Un GPS Honda con guía de pantalla 2D ó 3D y tecnología integrada Bluetooth. Un sistema antirrobo AVERTO, sensible a la vibración. Kits de luces antiniebla delanteras y traseras. Un parabrisas 17mm más alto. Un asiento opcional 20mm más bajo. Puños térmicos para el manillar. Un caballete central. Un candado en U diseñado para encajar bajo el asiento. Un conector eléctrico de 12V bajo el asiento.

Esencial 
MarcaHonda
ModeloXL 700V Transalp
MotorV-twin a 52° LC SOHC 8 V PGM-FI
Cilindrada680,2 cm3
Parte motor 
AlimentaciónInyección electrónica
ArranqueElectrico
Cambio5 velocidades
Diámetro x carrera81 x 66 mm
EmbragueMultidisco aceite con muelles helicoidales
EncendidoElectrónico CDI
Parte ciclo 
Altura asiento841 mm.
BastidorSemi doble cuna; tubo de acero
Distancia entre ejes1515 mm.
Freno delantero2 discos 256 mm pinza doble pist. ABS opc.
Freno TraseroDisco de 240 mm. pistón simple
Largo2.250 mm.
Neumático delanteroTubeless 100/90 -19”
Neumático traseroTubeless 130/80 - 17”
Peso en seco214 Kg.
Supensión delanteraHorquilla 41mm.
Suspensión traseraPro-Link reg. compresión
En positivo 
        Frenada combinada
        Suavidad de marcha
        Inyección Electrónica
        Facilidad de conducción
        Ergonomía y comodidad
En negativo 
        Potencia motor
        Estética diferente
        Parabrisas alto en opción

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